Historia de Marvel

La editorial que posteriormente sería conocida como Marvel Comics nació en 1939 con el nombre de Timely Publication de la mano de un joven empresario de 31 años llamado Martin Goodman, que había comenzado su carrera como empresario a los 29 años, con una pequeña editorial de revistas pulp llamada Western Fiction Publishing. Al igual que otros editores de pulps de la época, Goodman decidió ampliar su editorial hacia el floreciente negocio de los cómics en 1939, y para ello contrató los servicios de Funnies Inc., un taller de escritores y dibujantes especializado en crear cómics para editoriales que no tenían el dinero o el tiempo suficiente para crear su propia plantilla.


1930-1950 



El primer cómic de Timely Publications, Marvel Comics, apareció con fecha de portada en octubre de 1939.4 Aquel primer número incluía las aventuras de los tres primeros superhéroes de la editorial, el androide conocido como la Antorcha Humana, el antihéroe Namor y el Ángel (sin relación con el personaje de los X-Men), creados por Carl Burgos, Bill Everett y Paul Gustavson respectivamente.Las ventas debieron de ser buenas, porque en los meses siguientes Timely lanzó nuevos títulos como Daring Mystery Comics y Mystery Comics, también dedicados a los superhéroes.



En un primer momento, puesto que todo el trabajo creativo se realizaba en las oficinas de Funnies Inc., la plantilla de Timely consistía exclusivamente en familiares de Goodman, que solían encargarse de trabajos más técnicos como llevar las cuentas o tratar con la imprenta. No obstante, a medida que las ventas fueron mejorando, Goodman se interesó por formar su propia plantilla y reclutó a una docena de artistas de Funnies Inc. a los que atrajo pagando mejores sueldos; a la cabeza de ellos estaba el nuevo editor de Timely, un joven pero experimentado dibujante de 26 años llamado Joe Simon; con el tiempo también irían sumándose nuevos talentos, entre ellos un jovencito emparentado con Goodman que recién había acabado el instituto, Stanley Lieber, que solía firmar con el seudónimo de Stan Lee. Bajo la batuta de Joe Simon, Timely aumentó sus colecciones y se centró en los superhéroes, que eran el género más popular del momento. La Antorcha Humana obtuvo su propia serie a finales de 1940, Human Torch Comics, y unos meses después también la consiguió Namor, con Sub-Mariner Comics, pero el personaje más popular de la editorial sería el Capitán América, creado por Joe Simon y su compañero Jack Kirby, aparecido en el primer número de Captain America Comics con fecha de portada de marzo de 1941.



A imitación de otras editoriales, que habían comenzado a mostrar a los nazis como némesis de sus superhéroes, Timely enfrentó a sus superhéroes a las fuerzas alemanas aproximadamente dos años antes de que Estados Unidos entrase en la Segunda Guerra Mundial, con Namor luchando contra submarinos alemanes, la Antorcha Humana ayudando a los aviadores británicos o el Capitán América golpeando al propio Hitler en la portada de su primer cómic.Una vez los Estados Unidos entrasen en la guerra, en diciembre de 1941, el abanico de villanos se amplió, apareciendo también los japoneses y, ocasionalmente, también a los italianos. Incluso los cómics más inocentes de la editorial hacían referencia a la guerra.El público acogió la política antinazi de Timely con entusiasmo, como demuestran las ventas de Captain America Comics, que rozaron el millón de ejemplares vendidos.



En 1941, Timely sufrió algunos cambios importantes. Joe Simon y Jack Kirby acabaron marchándose de la editorial en malos términos con el dueño de la editorial (Kirby no volvería a trabajar para Goodman hasta quince años después, Simon nunca volvería). Goodman pondría como nuevo editor a su propio primo, Stanley Lieber (Stan Lee), aunque al año siguiente fue reclutado por el ejército y tuvo que ser sustituido por el dibujante Vince Fago. Durante los casi tres años que Fago estuvo al frente de la compañía, Timely mantuvo su oferta de superhéroes pero aumentó de manera impresionante sus títulos de humor, sobre todo los dedicados a animales antropomórficos: de no publicar ningún título en 1941 pasaron a ser más importantes que los superhéroes en 1945. Además de los animales antropomórficos, Timely también produjo cómics de humor adolescente y de chicas, desarrollando la superheroína de moderado éxito Miss America y la humorística Millie la modelo, creada la primera por Otto Binder y Pauline Loth y la segunda por Stan Lee y Ruth Atkinson.



A su regreso al puesto de editor en 1945, Stan Lee volvió a apostar por los superhéroes, pero los gustos del público estaban cambiando y nuevos géneros como el el humor adolescente, el crimen, el romance, el salvaje oeste y el terror habían cautivado al público. Los superhéroes fueron desapareciendo a pesar de los intentos de Lee por mantenerlos a flote con giros dramáticos, como la baja de Bucky a causa de un disparo, o la aparición de nuevas heroínas, como Blonde Phantom, Sun Girl, Namora o Venus. Hacia 1949, las últimas series de superhéroes habían sido canceladas.También el nombre de la editorial sufrió un cambio, y hacia finales de la década de los 40 surgieron diversos logotipos que identificaban a los cómics de Goodman unas veces como Marvel Magazine y otras como Marvel Comics.



1951-1961 



El fin de los superhéroes no supuso ningún revés para la empresa de Martin Goodman, que en 1950 publicaba más títulos que nunca realizados por una plantilla de unos veinte artistas que cobraban un sueldo fijo. No obstante, Goodman decidió hacer cambios para hacer más competitiva la editorial y más rentable el negocio: en primer lugar, acabó con los sueldos fijos de su plantilla y estableció un sistema de remuneración por el cual los autores cobraban por trabajo entregado; posteriormente creó su propia distribuidora, Atlas News, que se encargaba de llevar a los puntos de venta tanto sus cómics como sus revistas. A partir de ese momento, los cómics de Goodman aparecieron bajo el logo de Atlas.


Los cómics de Atlas se caracterizaron por tocar todos los géneros de éxito: bélico, humor, terror, suspenso, ciencia ficción, salvaje oeste. En 1953, Atlas intentó recuperar a los superhéroes, concretamente a la Antorcha Humana, Namor y al Capitán América, pero para 1955 los personajes ya habían vuelto a desaparecer de las estanterías de venta.

El primer problema serio que Atlas encontró en su camino fue el ataque que algunos grupos de presión lanzaban contra los cómics, con textos como La seducción del inocente, y que acabó produciendo que la mayoría de las editoriales se adhiriesen a un código de conducta de 41 puntos de carácter conservador y protector para con el público. La mala prensa que obtuvieron los cómics perjudicó seriamente a la industria.

La caída de ventas hizo que Goodman cerrase Atlas News en 1957, que ya no era rentable, y firmase un acuerdo con la principal distribuidora de cómics del país, American News Company; sin embargo, poco después de firmar el acuerdo la distribuidora cerró y dejó a Goodman sin posibilidad de llevar sus cómics a los puntos de venta. Para evitar el colapso de su línea de cómics, Goodman llegó a un acuerdo con una de sus rivales, DC, que aceptó distribuir un máximo de 8 títulos al mes que dejaron de presentar el logotipo de Atlas. A pesar de la drástica reducción en su producción, Goodman contaba con un reducido pero excelente grupo de profesionales como el guionista y editor Stan Lee y los dibujantes Jack Kirby, Steve Ditko, Don Heck, Joe Sinnot, Dick Ayers y Paul Reinman.

En 1961, la editorial que habría de ser Marvel Comics destacaba únicamente por sus cómics de monstruos y por el trabajo de dos de sus dibujantes, Jack Kirby y Steve Ditko.Sin embargo, en noviembre de 1961 aparecía Fantastic Four, una serie que bebía de la moda de los superhéroes y que rápidamente se ganó el favor del público gracias al desarrollo de sus personajes, cuya caracterización era mucho más realista que la de otros títulos superheroicos.

Los 4 Fantásticos serían el pistoletazo de salida para otras series y personajes, como Astonishing Ant Man en enero de 1962, The Incredible Hulk en mayo de 1962, Spider-Man en el último número de Amazing Fantasy en agosto de 1962, Thor el número de Journey Into Mystery de agosto de 1962, Iron Man en el número de Tales of Suspense de marzo de 1963, la Avispa en el número de Tales to Astonish de junio de 1963 y el Doctor Extraño en el número de Strange Tales de junio de 1963.


1961-1967



El éxito de estos personajes hizo que la compañía, que ahora respondía al nombre de Marvel Comics, se lanzase a publicar dos series de superhéroes en septiembre de 1963, The Avengers y los X-Men.Un nuevo superhéroe, Daredevil, aparecería en el título homónimo en abril de 1964, mientras que personajes de los años 40 como Namor y el Capitán América protagonizarían sus propios seriales, el primero en Tales to Astonish y el segundo en Tales of Suspense, en agosto de 1965 y noviembre de 1964 respectivamente. El último personaje de aquella etapa sería Nick Fury, un personaje que protagonizaba historietas bélicas desde 1963, pero que sería remozado a partir del número de Strange Tales de agosto de 1965, convirtiéndose en un agente secreto integrado dentro del universo ficticio de Marvel.



1968-1967



Entre 1957 y hasta 1968, Marvel Comics había sido una empresa con escasa organización interna. Stan Lee funcionaba como principal guionista, editor literario y artístico, mientras que el dibujante Sol Brodsky (sustituido posteriormente por John Verpoorten) se ocupaba de los aspectos más técnicos, como la redacción de contratos, control de las fechas de entrega y los contactos con la imprenta. No obstante, el aumento de la carga de trabajo de Lee y la mejora de las ventas permitió contratar a nuevos guionistas, dejando algunas de las series en manos de los jóvenes escritores Roy Thomas, Denny O'Neil y Gary Friedrich.

El éxito de Marvel acabó llamando la atención de Perfect Film & Chemical Corporation (posteriormente conocida como Cadence Industries), que compró la compañía a Martin Goodman en 1968, aunque lo mantuvo como presidente hasta 1972. Los nuevos dueños pronto mostraron interés en convertir a Marvel en la principal editorial de cómics estadounidense, invirtiendo en una nueva distribuidora, aumentado la plantilla y el número de títulos publicados; para evitar la dependencia de los superhéroes se apostó por géneros como el terror, el humor adolescente, la espada y brujería, el salvaje oeste y la ciencia ficción.El objetivo era saturar el mercado y acabar con las pequeñas y medianas editoriales, pero una serie de factores como la inflación, la crisis del petróleo y la aparición de otras aficiones entre los más jóvenes condujeron a una caída de ventas que amenazaba con acabar con la propia industria del cómic.

A pesar del espectacular crecimiento de Marvel, los ejecutivos fueron reticentes tanto a aumentar el equipo editorial como a mejorar la remuneración de escritores y artistas. Eso llevó a una sucesión de redactores jefe: Roy Thomas, Len Wein, Marv Wolfman, Gerry Conway y Archie Goodwin tomaron y abandonaron el puesto a lo largo de seis años, generalmente por el volumen excesivo de trabajo, la presión de los ejecutivos y la negativa de estos a modificar el sistema de trabajo. Además, Stan Lee fue abandonando los guiones en favor de un puesto más ejecutivo, mientras que Jack Kirby dejó de dibujar para la compañía y saltó a DC Comics, si bien volvería brevemente entre 1976 y 1978; otros autores como Steve Gerber, Jim Steranko o Neal Adams también fueron abandonando Marvel e incluso el campo de los cómics, convencidos de que el medio iba a colapsarse debido a la crisis económica y las bajas ventas.

Curiosamente, el caos editorial y la marcha de los grandes autores que habían marcado la década anterior favoreció la llegada de una nueva generación de guionistas y dibujantes que dieron rienda suelta a su creatividad, con grandes etapas como La tumba de Drácula de Marv Wolfman, Gene Colan y Tom Palmer; el pato Howard de Steve Gerber; el Capitán América de Steve Englehart; los X-Men de Chris Claremon, Dave Cockrum y John Byrne; y otras muchas que marcaron a una generación de lectores.

Hacia 1978 la situación comenzó a mejorar. El mercado directo supuso una nueva forma de vender cómics y reducir costes, la llegada de Jim Galton al sillón de presidente de Marvel y el nombramiento de Jim Shooter al puesto de redactor jefe trajo estabilidad a la editorial,una racionalización de las publicaciones y la promesa de un cambio radical en las relaciones entre los autores y la empresa.

1978-1987

En los años 80 el editor jefe de Marvel era Jim Shooter. A pesar de su controvertida personalidad, Shooter supo manejar y remediar muchos de los errores que Marvel cometía, que incluían incumplimientos de fechas de publicación, provocando un cierto renacimiento creativo en la empresa. Éste incluyó institucionalizar los derechos de los creadores, comenzando con la editorial Epic, primera en la que los materiales seguían siendo propiedad de los autores, en el año 1982. Marvel lanzó por la época una nueva línea editorial (finalmente fracasada) denominada Nuevo Universo, para conmemorar el 25º aniversario de Marvel en 1986. Shooter fue responsable de la introducción de la compañía en nuevos y amplios crossover (Contest of Champions, Secret Wars).

En 1981 Marvel adquirió el estudio de animación: DePatie-Freleng Enterprises que había creado a los famosos Looney Tunes bajo la dirección del animador Friz Freleng y su socio David H. DePatie. La compañía fue renombrada como Marvel Productions Ltd. y comenzó a producir series de animación para la televisión como G.I. Joe, Transformers e incluso los Muppet Babies de Jim Henson.

En 1986 Marvel fue vendida a New World Entertainment, que en tan sólo dos años, en 1988, la volvió a vender a MacAndrews and Forbes, cuyo dueño era el ejecutivo de Revlon, Ronald Perelman. Perelman colocó a la compañía en el mercado de valores de New York y propició un gran incremento del número de títulos de la compañía. Como parte del proceso, Marvel Productions vendió su catálogo televisivo a Saban Entertainment (adquirido en el año 2001 por Disney).

1988-2000

El año 1988 Marvel Comics fue comprada por el conglomerado empresarial Andrews Group, que formaba parte del imperio empresarial del magnate Ronald Perelman.45 La empresa seguía siendo una de las primeras editoriales de cómics y contaba con artistas estrella como Todd McFarlane, Jim Lee o Rob Liefeld, que habían catapultado las ventas de títulos como Spider-Man, X-Men y X-Force.

Los problemas comenzaron en 1991, cuando los artistas estrella de Marvel se marcharon a crear una nueva editorial, Image Comics, que logró hacerse un hueco en la competitiva industria del cómic.La aparición de Valiant, una editorial dirigida por el antiguo redactor jefe de Marvel, Jim Shooter, hizo peligrar aún más el estatus que existente.47 Marvel intentó combatir ampliando sus negocios más allá de los cómics, invirtiendo en compañías jugueteras como Toy Biz, de cartas coleccionables como Fleer, etc.48 Sin embargo, la jugada más importante fue la adquisición a mediados de la década de su propia distribuidora, Heroes World Distribution, que iba a ser la encargada de mover en exclusiva los millones de ejemplares que Marvel publicaba mensualmente. Sin embargo, Heroes World demostró no tener la infraestructura necesaria para manejar tal volumen de material, lo que se sumó a una crisis por saturación de la industria del cómic, lo que supuso un periodo de caída de ventas masiva.49 Los malos resultados debilitaron la posición de Ronald Perelman, que fue acusado de malversación. Tras varios litigios y cambios de propietarios, Isaac Pellmutter y Avi Arad se hicieron con el control de la compañía.

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